Mortal Wombat – On my Own

Mortal Wombat están de vuelta. Esta vez, nuestro marsupial favorito trae en su bolsa (cómo la de los canguros, pero en su parte posterior) su primer larga duración titulado On My Own, un disco que vio la luz hace a penas diez días y que es el siguiente paso de la banda tras su Conspiranoid Ep (2017). Dicen que los wombats se mueven lentamente, pero estos madrileños avanzan a toda mecha.

Ser un grupo de hardcore melódico en la capital no es tarea fácil. Mortal Wombat ha elegido el camino difícil de un género que no suele calar mucho (incomprensiblemente) entre el público de la capital. De carácter DIY y de actitud combativa, este nuevo trabajo formado por nueve cortes, hace una caricatura de aquellos temas que incomodan dentro de la sociedad actual sin olvidarse de ese toque irreverente y divertido que caracteriza las composiciones del grupo. El primer ejemplo de esta visión peculiar y típica de Mortal Wombat es el tema que abre este trabajo; “Reharsal Room”,un tema a ritmo tupatutupa en el que se trata la relación amor – odio existente entre los locales de ensayo y los grupos musicales. Blink 182, aprende a escribir canciones de desamor.

La lucha contra todo lo que suponga un problema también está en el ADN de los wombats. Un claro ejemplo es “Fire” (una de mis favoritas), una canción combativa e incisiva  en la que se nos llama a la revolución y a las antorchas a un ritmo de solo de guitarra alucinante y a una melodía capaz de prender más de una hoguera en tus oídos. Jamás una arenga llegó a sonar tan melódica. “S.O.S” es un canto a otra lucha, pero esta vez a esa individual que cada una y cada uno debemos labrar para salir de esas situaciones que nos ponen contra las cuerdas. Si hay que nadar, escalar y salir del pozo, que sea escuchando temas como este de fondo.

En la segunda parte del disco cabe destacar “On my Own”, tema que además de dar título a este Lp, se convierte en una de las ideas centrales del grupo. No sé si por casualidad o de manera premeditada, en este corte confluyen dos ideas de manera excelente. La primera (y más palpable debido a la letra del corte) la naturaleza DIY del grupo. Este tema está en contra de todos aquellos parásitos que intentan aprovecharse del trabajo de grupos de punk rock que tocan por diversión. El grupo demuestra ser consecuente y predica hacer las cosas por ellos mismos y a su manera, justamente como la segunda idea que se puede extraer de este título; la soledad que se le atribuye a los wombats, siendo animales poco sociales y que se buscan las castañas ellos mismos. Todo casa.

La parte final del disco no pierde comba y prueba que, pese a su aspecto rechonco y regordete, los wombats pueden alcanzar los cuarenta kilómetros por hora. “Modern Life”, “I Wanna Steal Too” y “Tourist and Hípsters” critican y no dejan títere con cabeza. La primera   describe una sociedad de cambio que olvida sus principios basando en la época moderna, mientras que la batería dispara a toda velocidad. La segunda coquetea con un hardcore un tanto más potente en las voces para cantar con rabia las diferencias que hace la justicia entre ricos y pobres, y la última toca el jodido tema de la gentrificación con un estribillo que debería sonar bien alto en todos los barrios.

Conclusión: On my Own es un señor disco de melódico con todo lo que eso conlleva. Personalmente me alegra que aún haya grupos que se lancen a la piscina y decidan ponerle melodía a la vida, y más aún si siguen la filosofía del “hazlo tú mismo” desprendiendo carácter, honestidad y coherencia con lo que hacen. Mortal Wombat han dado un golpe en la mesa, tenemos marsupiales para rato.

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