Tsunami Xixón 19 (Día I)

El pasado fin de semana tuvo lugar en Gijón uno de mis festivales favoritos de la península; el Tsunami Xixón. Esta era la segunda edición a la que acudía, motivado por un enclave único, un tiempo maravilloso para el mes de agosto, grandes grupos, y buenos amigos. Las expectativas fueron, en su amplia mayoría, cubiertas, y los asistentes pudieron disfrutar de dos días llenos de punk rock, cerveza y diversión.

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La jornada del viernes empezaba relativamente pronto, y sobre las 12:30 ya estaba por los alrededores del skatepark de Cimadevilla. A esa hora había bastante calma y nada hacía presagiar que a la hora de los conciertos se iba a superar el número de asistentes del año pasado. Un sol de justicia (pero con temperaturas suaves) quiso dar la bienvenida a Amplify, grupo encargado de dar el pistoletazo de salida a esta edición del Tsunami. Lo de estos chavales es digno de ver. Un punk rock directo, perfectamente ejecutado y divertido. Ritmos de toda la vida con un toque a (unos desaparecidos del mapa) Strike Anywhere. Pogos en las primeras filas, reencuentros de amigos, sonrisas y circle pits amenizaron un concierto más que digno para abrir boca.

Amplify (foto por Antonio Linoleum)

Tras una pausa de rigor en la que muchos aprovechamos para comer, llegó el turno de unos Adrenalized que esta vez se presentaban en formato power trio. Más gente aún si cabe y más movimiento en las primeras filas, con un grupo totalmente animado y un enclave alucinante. Sonaron temas de su recientemente presentado Operation Exodus, y también clásicos con los que los asistentes se dejaron la voz como mi dupla favorita; “Last Man Standing” y “Tarking Doctrine”. El hecho de que Satanic Surfers tocara a varios kilómetros de allí en una secuencia temporal relativamente corta, no resto público a unos Adrenalized que nunca me cansaré de ver. Tras escuchar “Tales of the Last Generation” tocaba correr.

Adrenalized (foto por Antonio Linoleum)

A las cuatro en punto, y con una puntualidad británica, hacían aparición Satanic Surfers para inaugurar el escenario principal de la plaza de La Laboral. Muchos quizás aún andaban de camino, apurando sus últimas horas de trabajo o comiendo, pero aún así, había bastante publico. El sol seguía pegando de frente, pero la gente tenía ganas de clásicos.

Satanic Surfers (foto por Roberto Parodi)

Y hablando de clásicos, es importante recalcar que la formación para este concierto presentaba a un Rodrigo a la batería como antaño. Esto hizo que el grupo tocara muchos temas antiguos  (seguramente por ser aquellos que Rodrigo está más acostumbrado a tocar a la batería). “Why” o “Don’t Skate on My Ramp” hicieron las delicias de los fans más veteranos, pero también sonaron otros clásicos para todos los públicos como “…And The Cheese Fell Down”, “Hero of Our time, “Puppet” o “Armless Skater” entre otras. la encargada de cerrar fue la mítica “Head Under Water” desatando la locura general y dejándonos con ganas de más.

La tarde del viernes (al menos en el escenario principal) iba de suecos. Y si pensamos en un grupo de Suecia que lleve más de dos años subiendo como la espuma, solo podemos nombrar a The Baboon Show. Había tenido la suerte de verlos en sala, y ya sabía cómo se las gastan Cecilia y los suyos en directo. Aún así, tenía dudas sobre su actuación en un escenario grande y estas fueron disipadas en los dos minutos que duró el primer tema. Fuerza, conexión y puro espectáculo. Así se puede definir la actuación de The Baboon Show el pasado viernes en la Laboral. Un público entregado, y una Cecilia que suda cada tema como si fuera el último que cantase en su vida.

The Baboon Show (foto por Roberto Parodi)

Concierto repleto de hits con “Me, Myself and I”, la preciosa “Same Old Story”, la cantada por todos “Radio Rebelde” o esa en la que Cecilia siempre se sube donde puede y salta, “You Got a Problem Without Knowing It”. Incluso las presentaciones de los miembros de la banda tienen carisma y ritmo, y sirvieron como preludio para que Cecilia bajara al público, cantara con los asistentes de las primeras filas, e incluso hiciera crowdsurfing. El viernes avanzaba y ponía el listón muy alto.

The Baboon Show (foto por Roberto Parodi)

A las  19:00 y poco (los horarios iban de maravilla) llegó el momento de Carolina Durante, grupo que estaba en boca de casi todos los asistentes, para bien o para mal. Yo reconozco que tenía curiosidad por verlos, y la verdad es que el público parecía tenerles ganas también. Relación amor-odio entre muchos de los asistentes, el grupo saltó al escenario presentando unos temas que suenan un poco más “fuertes” que en álbum. “Las Canciones de Juanita” fue el tema presentación y abrieron la veda de unos pogos que personalmente me sorprendieron.

“Joder, no Sé”, “KLK” o “Buenos Consejos, Peores Personas” son un ejemplo de un grupo de pop irreverente disfrazado de algo más. El clímax del concierto llegó con la esperada “Cayetano”, tema coreado por todos los presentes sin hacer distinción entre fans y detractores. Este grupo empieza a estar en boca de todos, y eso será por algo.

Carolina Durante (foto por Roberto Parodi)

Tras un concierto que no dejo indiferente a nadie, llegaba uno de los grupos más esperados por muchos de los allí presentes (entre los que me incluyo); Pulley. Los amantes del punk rock y del melódico de los 90s estábamos de enhorabuena pues los de Simy Valley son un grupo complicado de cazar en directo por estas tierras ya que, que yo recuerde, la última vez que nos visitaron fue en el 2002 con No Use For a Name. Yo había tenido la suerte de verlos dos veces antes a esta ocasión y sabía que Pulley no son un grupo de directo, pero el pasado viernes el grupo cumplió con creces.

Pulley (foto por Roberto Parodi)

“Cashed in” y la gran “Soberbeah” fueron las cartas de presentación. Luego llegó “Gone” y con ella el desfase general. El grupo fue capaz de mantener el ritmo y Scott aguantó bien (y con ganas) durante todo el concierto. Obviamente no se dejaron sus mayores hits, “Insects Destroy”, “Second Best” o “Working Class Whore”, canciones que nos devolvieron a los 90 y los Punk-o-ramas de turno. Todo un lujo. El grupo quiso rendir homenaje a Tony Sly y también tocaron la versión de no Use “Blackbox”. Disfrute como un niño con “There’s no I in Team” y con las versiones de Ten Foot Pole “Never Look Back” y “My Wall”, pero eché de menos algo de su Ep Time Intensive Material (2009). “Mandarin” habría sido el broche de oro de un concierto que aún así, nos dejó contentos y sonrientes.

Pulley (foto por Roberto Parodi)

Hasta este momento la jornada iba de maravilla y la alegría en mi cara era inmensa, pero era la hora de cenar y decidí bajar a la zona de restauración. En qué momento. Maldita elección. Mi cara se quedó a cuadros cuando vio que los magníficos y variados Food Trucks del año pasado habían desaparecido y que toda la comida del festival estaba tras una barra en la que trabajan unas diez personas. Mayor asombro fue aún el ver la inmensa cola que había que hacer para llegar a pedir.

Considero incomprensible cómo se puede pretender dar de comer a todo un festival con una sola barra. El resultado (obviamente) fue nefasto. En mi caso tardé una hora y cuarenta minutos en conseguir algo que no era mi primera opción y que por siete euros era muy escaso. Adiós a Toundra, adiós a Danko Jones y adiós a Bastards on Parade. La gracia de la cena me había salido cara. Muy cara. Gente colándose, discusiones y nervios hicieron que ese rato empañara lo que hasta ese momento estaba siendo perfecto. Una pena.

Tras mi largo periplo por la cola del hambre, tuve suerte y pude subir a la zona del escenario principal justo en el cambio de grupos, lo que me permitió conseguir un buen sitio para The Offspring. Estoy seguro que muchos de los asistentes aún seguían atascados en la zona de restauración. Minutos antes toda la gente coincidió en el mismo sitio y el agobio en el concierto de The Offspring fue un hecho que no me importó debido a la actuación de Dexter y los suyos. Llevaba ya tiempo sin verlos y los tenía ganas. Sabía que cumplirían y así fue. Y con nota. Abrir con “America” ya apunta a notable, pero seguir con “Bad Habit” es de Sobresaliente. Temazo tras temazo la voz de Dexter sonaba perfecta y el público hacía las veces de coros en temas como “All I Want” o “Want You Bad”.

The Offspring (foto por Roberto Parodi)

Esta vez, su famosa “intermission” corrió a cargo de una precisa “Gone Away” interpretada por Dexter al piano y con velas en el escenario. Bonita manera de tomar aire, tanto ellos como nosotros. El show continuó y “Why Don’t you Get a Job?” (llena de balones e hinchables) y “Pretty Guy (For a White Guy)” despertaron a los más bailongos del público. La locura volvió con la inmensa “The Kid’s aren’t Alright” y la traca final con “You’re Gonna Go Far Kid” y la mítica “Self Esteem” que hizo temblar los cimientos de La Laboral. The Offspring habían llegado, tocado de maravilla, y triunfado. Era hora de volver a casa.

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Aquí acaba nuestro resumen del primer día del Tsunami Xixón 19. Como siempre agradecer el trato recibido por la organización del festival, y la labor de Roberto a la cámara. En un par de días presentaremos la crónica del segundo y último día, ¡estad atentos!.

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