Millencolin @ Rockefeller Music Hall (Oslo)

Hola peña, no he hecho en mi vida una crónica de un concierto y ni siquiera me lo planteé antes de ir a este concierto, pero como quiero echar un cable a la peña de C.F.F.G. PUNK que se lo curra mucho os voy a contar un poco mi experiencia en el concierto de Millencolin en Oslo, ya que actualmente resido allí. Hay detalles que se me van de las manos porque como he dicho antes no tenía intención de escribir una crónica al respecto. Bueno, sin más rodeos voy al lío, espero que os guste.

Eran alrededor de las 20;15 cuando mi pareja y yo entrábamos a la sala Rockefeller Music Hall, tengo que decir que nunca había estado antes en esta sala y la verdad que no me la esperaba así. Una sala bastante amplia, con capacidad para alrededor de 1300 personas, gran escenario, 3 pisos con su terraza en el último piso para disfrute de los fumadores y un sonido bastante bueno. El ambiente de concierto punk rock se notaba, con gente con camisetas del género, gorras y el cerveceo clásico del ritual. Señalar también que las entradas se agotaron el día anterior por lo cual se esperaba un buen ambiente punk rocker.

A los pocos minutos de estar allí entraron en escena el grupo local Laarhone que con alrededor de media sala llena abrieron su concierto con el himno comunista “La Internacional“ como previo a dar comienzo a su actuación. Este hecho fue curioso, ya que de pasar de un volumen más bien bajo de música como fondo, a de repente apagarse las luces y empezar a sonar el himno comunista a toda mecha. Desde luego uno no se espera que esto puede pasar cuando va a un concierto donde el cabeza de cartel es Millencolin, ya que tampoco es un grupo muy politizado. La reacción de la gente fue un poco de sorpresa, no hubo ningún tipo de exaltación política , pero tampoco todo lo contrario, la gente solo era expectante de lo que en el escenario iba a suceder.

Laarhone comenzaron muy cañeros, canciones muy rápidas y directas, bastante en la línea del hardcore melódico de los 90’s . Batería a velocidad frenética, guitarrazos a golpe de quintas con algunos punteos rápidos y una voz en línea melódica. Aunque hubo algún tema en el que añadían un toque más oscuro, con una voz más gutural, aunque esto no fue la línea de la actuación. Laarhone interpretaban sus canciones en noruego y la gente empezaba a entrar en calor a golpe de punk rock, la sala se iba llenando poco a poco pero el público aún se mantenía un poco frío. El cantante entre canción y canción hacía un poco de hincapié para que la gente se moviera más, pero nada, la gente permanecía estática y solamente respondían con aplausos en los silencios más largos entre canciones .

 En la última canción subió a escena un colega de ellos que cantó una canción en una línea más fiestera, que animó bastante al público y que este coreaba. A mi me hace pensar que sería algún tema popular de la escena punk rocker noruega pero tampoco lo sé. Yo desde luego no lo conocía. Una actuación entretenida bastante fiel al estilo hardcore melódico como aperitivo a la actuación de Millencolin nos ofreció Laarhone. Desde mi punto de vista cumplieron el objetivo.

Eran alrededor de las 21;10 y con la sala ya repleta se apagaron las luces y empezaba a sonar la intro del concierto de Millencollin, una intro con un guiño a los daños del cambio climático sobre la tierra, con sonidos acuáticos y de aves con una base musical muy cinematográfica, al estilo de Juego de Tronos y así. Y es que la temática del último disco anda un poco en la línea medioambiental, como se puede ver en la portada y nombre de este SOS. Me gustó mucho la atmósfera que se creó con un juego de luces que incluía destellos azules tipo láser sobre el escenario, muy chulo. Y bueno, aún con el escenario bastante oscuro empezaron a sonar las notas del famoso tema “Penguins and Polars Bears“ y a los pocos segundos entraron en escena guitarras y bajo a la vez y ya se hizo la luz. La gente cantaba la canción a pleno pulmón y muchos móviles en alto grabando el momento.

Ambas guitarras muy activas en el escenario, especialmente Mathias que llegaba a colocarse la guitarra en la espalda y tocar al puro estilo Angus Young y a acercar su guitarra a los espectadores que veían el concierto desde la primera fila. Nikola por su parte intentaba defender el tema como podía, pero muy lejos de acercarse a la afinación de la canción. Esto fue algo que sucedía durante toda la actuación, y es que Nikola no llega, pero bueno, nada nuevo bajo el sol.

El show continuó con “SOS“ y el telón con la imagen de la portada del último disco bajó desde arriba del escenario. En los primeros 20 minutos del concierto sonaron varios temas populares, como “Fingers Crossed“ y “Fox“ pero no fue hasta el tema “Sense and Sensibility“ cuando la gente empezó a hacer los primeros pogos y en el que también se cambió el telón de fondo por el de la gira del año pasado con la imagen de un oso enfurecido. Esto era algo que sucedía durante el transcurso del concierto, los telones iban cambiándose a medida que avanzaba el concierto. Los componentes empezaban a interactuar más con el público y les preguntaban si preferían que les hablasen en inglés o sueco, y el público por unanimidad gritó, svenskaaaaa, y el sueco fue el idioma oficial de la noche.

Después llegaron temas como “True Brew“, el clásico “Mr Clean“ donde algunos asistentes empezaron a surfear por encima de las cabezas del público, hasta acabar en el foso donde el seguridad de turno les acompañaba de nuevo a las primeras filas , y “The Ballad“ donde Nikola no se la jugó y dejó que el público cantara el estribillo . También sonó “Pepper“ en el que Nikola aprovechó el interludio de la canción para presentar uno por uno a los integrantes de la banda y dar paso al típico amago de que el concierto había finalizado con alrededor de 50 minutos transcurridos. Para a los pocos minutos volver con “Egocentric man“ y 4 o 5 temas más y terminar con 2 de sus grandes temas, “Bullion“ y “No Cigar“, donde ya la gente se entregó en cuerpo y alma al ritmo de los suecos.

En mi opinión fue un muy buen concierto de punk rock con muy buen ambiente. Millencolin hizo un muy buen setlist, varias canciones míticas de los 90’s muy zapatilleras, junto con los éxitos más actuales. Lo negativo desde mi punto de vista es que apenas tocaron 75 minutos, me parece poco tiempo para ser un concierto en sala donde ellos son el cabeza de cartel.

Y por supuesto, la voz de Nikola que flojea muchísimo. Pero en cualquier caso a mi mereció la pena asistir, disfruté mucho de escuchar canciones que escucho desde hace muchos años y de la energía que le siguen poniendo a pesar de que los años ya empiezan a pesar un poquito.

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