Good Riddance – Benefit for World Food Program USA

A nadie se le escapa que la música, y más esa que a los que estamos aquí nos gusta y representa, es mucho más que acordes, melodías y ritmos. La música es un instrumento que puede ser utilizado para concienciar, para reflexionar y, porqué no, para cambiar el mundo. Todo se basa en cuestión de ideales, de intenciones y de fondo. Muchos son los grupos que abogan por esta dirección, y Good Riddance (liderados por su frontman Russ) son uno de ellos.

En el tiempo que nos está tocando vivir, muchas son las carencias y muchas las maneras de intentar solucionarlas. La música en general vuelve a demostrar solidaridad y compromiso en infinidad de maneras, de proyectos y de apoyo. Y es ahí cuando Good Riddance decide lanzar un Ep de cuatro temas para donar el 100% recaudado por el mismo al Programa Mundial de Comida, para echar un cable a todos esos que lo necesitan. Este Ep, el cual llega tan solo un año después del último lanzamiento del grupo, Thoughts and Prayers (2019), consta de cuatro cortes con un sonido Good Riddance 100%.

“Ilusion of Control” parece un punto y seguido a su último trabajo. Un comienzo típico de la casa, una guitarra y un bajo que prenden la mecha, y la voz de Russ que parece vivir permanentemente en los 90. Y unos coros dignos para la ocasión. El grupo está viviendo una segunda juventud desde su vuelta, ¿alguien lo duda?. “Hannibal Directive” es un tema un tanto menos accesible que comienza como un medio tiempo de riffs potentes y que nos recuerda a su disco Symptoms of a Leveling Spirit. El tercer tema, “Tempest Tossed” comienza con un duo entre Russ y la guitarra de Luke Pabich. Es otro medio tiempo, este con más limpieza y melodía que el anterior, y con un estribillo pegadizo que sirve de puente para la subida de ritmo en la segunda parte de la canción. Por último, nos encontramos con la potente “Behind These Walls” que recupera el ritmo acelerado típico de la banda. Para mi, el mejor tema del Ep y un cierre perfecto.

Conclusión: En tiempos oscuros podemos adoptar dos posturas; la del silencio y la espera, o la de la acción y busca del cambio. Good Riddance (cómo era de esperar) ha optado por la segunda haciendo lo que mejor saber hacer, música. De esta manera el grupo demuestra dos cosas; estar comprometido, y tener aún intacta la capacidad compositora. Imagino que estos cortes serán posibles descartes o caras B de Thoughts and Prayers, pero aún así, saben mejor cuando se disfrutan sabiendo que es por una buena causa.

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