NoFx – The Decline (20 aniversario)

“Fellow members of club we’ve got ours, I’d like to introduce you to our host, He’s got his, and I’ve got mine, meet The Decline”. Con esta frase de Fat Mike comienzan los cuatro últimos sublimes minutos de una verdadera joya del punk rock actual. Una arenga musical con un trombón agridulce, trompetas, una campana y todos los efectos posible para hacer de esos cuatros minutos algo mítico. Algo que hace que quieras levantarte y revelarte contra todo lo que hoy en día va mal. Pero empecemos por el principio.

Hace ya veinte años que The Decline (1999) vio la luz. Además creo recordar que fue por estas fechas. Yo lo recibí de regalo de Navidad y no tenía muy claro que era lo que me iba a encontrar. Era NoFx, lo demás poco importaba. Cuando vi que el disco solo constaba de una canción de 18:20 minutos mi sorpresa fue máxima. Quizás hasta me defraudó. Pero una vez que lo puse, todo cambió. Decir que estuve boquiabierto durante los dieciocho minutos igual es exagerar, pero si puedo decir que pestañee pocas veces. Alucinante. Una obra de arte. Una de las mejores canciones de la historia del punk rock. El disco, aún a día de hoy, sigue cosechando tales críticas por miles de aficionados que consideran que The Decline fue un golpe en la mesa. Un antes y un después.

Por aquel entonces NoFx no eran muy dados a escribir sobre temas políticos (If you think that punk rock doesn’t mix with politics, you’re wrong) y, al menos yo, catalogaba sus letras como una crítica a modo de burla de la sociedad, donde cualquier tema banal o incluso estúpido era el protagonista de sus mejores hits. De repente y por arte de magia, decidieron hacer crítica política y no dejar títere con cabeza. Y lo hicieron de manera sobresaliente, sorprendiendo tal vez, a propios y extraños.

Musicalmente hablando, The Decline tiene todo lo que podemos pedir a una canción punk/ hardcore. Los diferentes bloques encajan perfectamente y van unidos con el (ya mencionado) trombón que protagoniza la melodía principal que aporta cohesión a esta composición. La voz de Eric Melvin toma protagonismo por primera vez y no se remite a ser solo coral, también aporta momentos impresionantes. Subidas y bajadas de ritmo, diferentes estilos, pero siempre NoFx. Y siempre política.

Desde ese momento, cualquiera que se autodenomine fan de NoFx ha tenido como objetivo escuchar este teme en directo. Yo tuve la suerte de hacerlo (creo que en el 2003) y aseguro que es una experiencia única. Ver como el grupo se pone el mono de trabajo y clavan los 18:20 minutos es alucinante. Y ese trombón. No sé que tendrá ese trombón, pero hace que todos nos volvamos locos y coreemos una de las mejores canciones que se pueden escuchar en directo.

Si aún no habéis escuchado este disco, os animo a darle al play, todo empieza con “Where are all the stupid people from? and how’d they get to be so dumb? …” y seguirá hasta completar los dieciocho mejores minutos invertidos (musicalmente hablando) de vuestra vida.

No Comments

Comenta

Copyright © Linoleum 2014-2019