The Real McKenzies – Two Devils Will Talk

Pereza. Ese fue, a decir verdad, el pecado capital que sentí al conocer que los Real McKenzies habían sacado nuevo disco. Y no porque no me gusten, de hecho me encantan, pero es cierto que hace tiempo que pienso que los grupos de folk punk con gaitas tienen dificultades a la hora de aportar algo nuevo. Esa desgana fue también la culpable de que solo le diera una ligera escucha a los último de los Dropkick Murphys. Y sin pena ni gloria. Pero es cierto que estamos en marzo, y que las gaitas este mes suenan distintas, así que me decidí a darle una oportunidad a Two Devils Will Talk y ¡vaya si me alegro de haberlo hecho!.

Ojo, no es que este disco sea un soplo de aire fresco dentro de la discografía del grupo o un romper con todo lo anterior, pero es cierto que para mi estamos ante un trabajo que recuerda a los Real Mckenzies de antaño, a los de Oot & Aboot (2003), a aquellos que me encandilaron y con los que tanto disfruté hace tiempo. Para mi este álbum es la sucesión natural del gran Off The Leash (2008). Basta con escuchar el primer corte, “Due West”, para volver a oír unas baterías más vivas que en los trabajos anteriores, unas melodías más melódicas (valga la redundancia) y un sonido más Fat. Paul Mckenzie parece incombustible y nos canta con ese ritmo que tanto domina y que tanto nos gusta. En “Weyburn” tanto las guitarras como la voz se aceleran y a ratos parece que estemos escuchando a un grupo de veinteañeros defender su disco primogénito. Y cuando llevas más de veinte años en la pomada, eso tiene mucho mérito.

El tercer corte, “One Day” me parece simplemente de lo mejorcito que ha compuesto el grupo en los últimos años. “Seafarers” cambia de ritmo y nos hace disfrutar del redoble de una batería que, conjuntamente con la gaita y riffs de guitarra más pesados, nos puede hacer incluso mover la cabeza de arriba a abajo. El sonido escocés más tradicional siempre está presente en algunos temas propios o en adaptaciones populares de dicho país. En este caso “Northwest Passage” recoge la esencia y la fusión entre lo popular y folclórico y el punk rock de los Mckenzies. Y tampoco podía faltar un tema un poco más hardcore (melódico) como es el caso de “Sail Again”. Ese inicio es noventero a más no poder.

La parte final del disco comienza con “Drunkards Lament”, un precioso medio tiempo donde el alcohol suelta verdades como puños. “Fuck The Real Mckenzies” es la “Bugger Off” del disco: divertida, irreverente y gamberra. Y con un guiño a los Mahones y a Flogging Molly (entre otros), a buen seguro que esta canción aparecerá en casi todos los setlist venideros del grupo. Y es que ese es otro punto a favor del grupo, sus conciertos. Es cierto que el alcohol corre por las venas del grupo, pero si quieres diversión y buen punk rock no puedes perderte sus conciertos. Jamás olvidaré la noche del 2008 donde acabé con ellos jugando un campeonato de futbolín en Berlin. Algo así solo pasa con los Mckenzies.

Por lo tanto, si eres veterano y te habías desconectado un poco del sonido de los Real McKenzies, da una escucha a este disco y volverás a recuperar sensaciones. Si por lo contrario eres novato, has llegado en el momento perfecto porque Two Devils Will Talk hará que descubras al grupo en lo que parece su mejor momento (de nuevo). Echa la vista atrás, repasa su discografía, cómprate un kilt y ¡bienvenido al club!.

 

 

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