NOFX + Prophets Of Rage @ Caja Mágica (Madrid)

“No somos tan buenos como los anteriores, lo sabemos, y nuestra música no es tan oscura como la suya. Lo único que tenemos tan oscuro como ellos, es a El Hefe”.

Con estas palabras y su ya clásico mini de vodka fijado al pie de micro, comenzaba Fat Mike de NOFX el último concierto al que asistimos en la primera edición de un Download Festival Madrid, que al tercer día llegó a su punto óptimo a nivel de asistencia, mucho más desahogado, y de organización, la que tras un rodaje de dos días consiguió llegar al nivel de calidad que todos esperábamos salvando algún que otro detalle (¿con demanda incluida?) y con mención especial para el césped a lo largo y ancho del recinto. Festivales del mundo, ¡tomen nota!

La cuestión es que llegó el día en el que se esperaba menos asistencia, el día en que se manifestaron los nostálgicos con el puño en alto, y con ellos aparecieron por fin los calcetines altos blancos, las bandanas, las camisetas de Lagwagon y las gorras de ST. Llegó nuestro día, en el que el solape más doloroso del cartel nos obligaría a decidir entre el poderoso directo de Suicidal Tendencies, y Prophets of Rage, la superbanda que encabezaba el día y de la que tantas quejas (y absurdeces) se leyeron tras su confirmación en el line-up como cabeza de cartel. Pues bien, Morello y la panda dieron el mejor concierto del festival. De largo.

Tras un comienzo con Dj Lord (Public Enemy) a los platos y su canción homónima, la locura se desató con “Testify”, “Take the Power Back” y “Guerrilla Radio” consecutivas. Casi nada. El público no podía estar más arriba, y los profetas de la ira, brillando con luz propia, alternaron de la mejor manera posible sus escasos temas propios con los hits de RATM, Cypress Hill y Public Enemy en un setlist sobresaliente con tiempo para que los componentes de estas dos últimas bandas también hicieran un breve pero intenso repaso a sus discografías, un homenaje a Chris Cornell en el que los asistentes nos encargamos de las voces de “Like a Stone” y que fue culminado con, según B-Real, “una canción peligrosa”… “Killing in The Name Of”.

La fiabilidad y contundencia de Brad Wilk a la batería y Tim Commerford al bajo es indiscutible. Cabe destacar cómo Chuck D y B-Real se metieron a todos en el bolsillo ejerciendo de frontmans a la perfección, y más aún ante la difícil tarea de llevar a su estilo un buen puñado de himnos de RATM. Y lo de Tom Morello… Lo de Tom no tiene nombre. Acaparó irremediablemente todas las miradas. Va más allá del virtuosismo, ha creado un estilo único y lo que hace con la guitarra sólo puede ser magia.

Habíamos disfrutado del plato principal, pero quedaba el mejor postre posible. NOFX.

Desde el minuto cero, aprovecharon para reírse de ellos mismos, de las otras bandas y hasta del apuntador. Les hacía gracia ser la oveja negra (o blanca) del cartel, y también el hecho de “estar entre mexicanos”, y el siempre ingenioso Fat Mike, le ames o le odies, nos lo hizo saber a todos. A día de hoy, NOFX es una banda muy en forma a la que ningún escenario le queda pequeño. Lo pasan bien tocando, y lo saben transmitir a la perfección.

Comenzaron, como no, con la intro de “Glasswar”, que conectó rápidamente con “Seeing Double At The Triple Rock”. Enlazaron temas más y menos antiguos con speeches cachondos del gordo, para algunos pesados y excesivos, para mí personalmente, divertidos y parte de la identidad del grupo. Si tras concedernos unas risas se cascan “Pharmacist Daughter”, “The Idiots Are Taking Over” o “Bottles To The Ground”, no seré yo el que se queje. También he de decir que nunca fui muy objetivo con NOFX.

Por poner un “pero”, diré que hace muchos años que el setlist no ha sufrido muchos cambios, y para los que hemos buscado la oportunidad de verles más veces en los últimos tiempos, solemos escuchar conciertos parecidos a pesar de la colección de himnos que tienen repartidos en más de 30 publicaciones entre LPs, EPs y Splits.

Sea como sea, NOFX fueron los de siempre. Verles tocar es un placer, lo hacen de memoria y fueron responsables directos de que un público que a priori no era el suyo, cerrara el festival con la voz hecha trizas y una gran sonrisa gracias a una fiesta, para muchos nostálgica, en la que sonaron más de 25 temas entre los que destacaré el emotivo “I’m So Sorry Tony” (hos-tiás con el vozarrón de la teclista!), y tras la misma, un último aluvión de cuatro temas que todos conocíamos al dedillo, y pondrían punto (¿y seguido?) al primer Download Festival Madrid. Culminaron en lo más alto con “Don’t Call Me White”. Larga vida a NOFX.

No podía terminar este post sin mencionar a los yanquis Zeke, tocaron el segundo día y para mí, eran el gran tapado del cartel. Había perdido toda esperanza de verles algún día, y he de decir que jamás vi tocar tan rápido a una banda. Un concierto casi privado dadas las circunstancias, pues éramos 200 garrulos alucinando con el espectáculo y fundiéndonos entre abrazos y hostiones en el pit con más actitud, humildad y velocidad del festival. Y eso, eso es punk amigos.

Las largas colas del primer día, el calor madrileño, el sudor propio y el ajeno, las pulseras de pinchos y algún segurata pasado de rosca no consiguieron acabar con nosotros. Cosa que si hicieron los tres grupos que hoy merecen este sucedáneo de crónica, que a ver si le van cogiendo el gusto al solecito, a la siesta y al gazpacho.

 

No Comments

Comenta

Copyright © Linoleum 2014-2017