Atípico. Pero mejor que tú y que yo.

Atípico es Sam. Sam (Keir Gilchrist) es un adolescente que está dentro del espectro autista que convive con su familia, va al instituto y tiene un trabajo. Es decir, hace la misma vida que podríamos hacer tú o yo a su edad (bueno no, el además trabaja, yo no lo hacía).


Atípico ha sido duramente criticada como “lo peor que ha hecho Netflix”, pero creo que esa valoración está fundada usando parámetros equivocados.

Reduciendo a lo absurdo, por tono y duración de los capítulos Atípico es una SitCom, es decir una comedia de situación como pueden serlo Friends, Big bang theory o Como conocí a vuestra madre. Pero dando un paso más, en realidad con la única serie que podríamos compararla es con Big bang theory, pues ambas tienen a un personaje neuroatípico . De hecho Sheldon y Sam a veces se parecen bastante, no se si a propósito o no. De todas maneras aquí acaban los parecidos, Sheldon comparte protagonismo con 3 o 4 personajes más casi de manera equitativa, pero Sam no. Sam es el protagonista como si la serie fuera en realidad dramática.

Hay varias cosas que se pueden destacar de Atípico. Por un lado la profundidad emocional e intelectual de Sam en Atípico es mucho mas profunda que en una Sitcom. Los recursos narrativos incluso representan como es el interior de su cabeza y como le afectan los estímulos. Es decir, Atípico se molesta por construir y describir un personaje que no funciona como funcionamos la mayoría (supongo) de los espectadores que vemos la serie.

¿Qué quiere decir esto? Que visualiza una realidad que para nosotros puede ser desconocida y la humaniza. La labor de la serie en este aspecto creo que es digna de elogio, porque creo que si en algo se molesta es en no limitar las características del personaje de Sam a “autista” y punto. Sam es divertido, fiel, sincero, independiente y adora los pingüinos.

Otra de las cosas que me gustan de ella es que casi todos los personajes adultos son moralmente reprobables en algún sentido, sin embargo los jóvenes son bastante más honestos. No es que no tenga sentido que la complejidad de la vida adulta amplíe la gama de grises que en la juventud solo se ve como blanca o negra, pero me llama la atención que los padres de Sam tengan ese lado oscuro tan reprochable. Supongo que ser padres de un niño neuroatípico no les hace ni mejores ni peores personas, ni santos devotos. Son humanos que se equivocan. Mucho.

También me gusta mucho el personaje de la hermana de Sam, Casey (Brigette Lundy-Paine). Atleta de alto nivel, segura de si misma, centrada en su futuro, completamente desinteresada en moda y feminidad y responsable con su hermano, al que adora. Es un personaje cuyas características me encanta que tenga una chica en cualquier pantalla y que se le represente así, natural y fuerte. Justa y honesta. Seguramente tenga algo que ver que la creadora de la serie sea una mujer, Robia Rashid.

Atípico no es la mejor serie del año, pero es tierna y muy humana, y lo que la hace más grande; visualiza a personas que no siempre cuentan con nuestra comprensión.

No Comments

Comenta

Copyright © Linoleum 2014-2019