A Vulture Wake – The Appropriate Level of Outrage

Si todavía no habías oído hablar de este proyecto, estás fuera. A Vulture Wake es un supergrupo formado por músicos como la copa de un pino:  Chad Price (All / Drag The River), Joe Raposo (Lagwagon / Rich Kids on LSD),  Sean Seller (Good Riddance / The Real McKenzies) y Brandon D. (The Mag Seven). ¿Hace falta decir más?, ¿A caso no son estos nombres buenas referencias?. Si no estáis convencidos, seguid leyendo.

Muchas veces ( y más si tenéis ya una edad) os habrán dicho aquello de “yo dejé de escuchar punk a los veinte, antes me gustaba mucho”, o eso otro de “¿y a tu edad sigues escuchando punk?”. Pues bien, grupos como este tienen la respuesta a esas frases, y es que, aunque no lo parezca, la madurez también hace acto de presencia dentro de este género. Aquellos que tuvimos la suerte de coquetear con los 90s (aunque fuera con un par de años de retraso), tenemos también la suerte de poder ver la vuelta de muchos de aquellos que nos marcaron en los mejores años de nuestras vidas. Ahora somos (se supone) más maduros, pero seguimos escuchando este género que, con grupos como A Vulture Wake, madura (se supone) dándonos aquello que nuestras vidas demandan.

Lo primero que ha llamado la atención a muchos y muchas (entre los que me incluyo) es la mezcla que existe en el disco entre el ritmo y la carencia de la voz de Chad, y la velocidad musical que acompaña a tamaña voz. Esto queda patente en la mayoría de los temas, “Bucket” y su comienzo lo dejan claro, y “Old World Order” y sus guitarras y batería, lo ratifican. Es como sí una de las mejores voces del punk rock se metiera en el mismo tarro con unas influencias musicales propias del hardcore melódico y se agitara fuertemente. A lo largo del disco hay temas en los que incluso hay tappings. Curioso cuanto menos.

Aún con todo esto dicho, es cierto que también aparece algún que otro medio tiempo camuflado como puede ser “Dead Languages” donde la piel se pone de gallina. Escuchar a Chad es toda una delicia, creo que en eso estamos todos de acuerdo. Por otro lado, temas como “Take Life” me recuerdan un poco a lo que Atlas Losing Grip logró con Rodrigo en su disco State of Unrest (2011), una mezcla de dos vehículos transmisores que van a distintas velocidades pero que (extrañamente) empastan de una manera que transmite y engancha. Un claro ejemplo que resume esta reseña es “Running Back Home”, un corte con tupatutupa a toda leche más propio de muchos otros grupos con los que comparten sello discográfico (Bird Attack Records) y que tienen la juventud por bandera. Va a ser cierto es de que todo se pega menos la hermosura.

Estoy seguro de que cada  músico que forma este elenco del género aporta su pincelada a este The Appropriate Level of Outrage y, si pudiera apostar, diría que Joe Raposo es el creador de “J.B.I”. Esos riffs más potentes suenan mucho a lo último de Lagwagon, Hang (2014), y encima nos demuestra la faceta más hardcoreta de un Price que se desgañita por momento. Si la anteriormente citada pertenece a Raposo, “Fraud” lleva el nombre de Chad en mayúsculas. Precioso medio tiempo que nos deja mirando al infinito mientras se escucha y se recuerdan miles y miles de temas de All y, sin duda una de las joyas de este trabajo.


Conclusión: The Appropriate Level of Outrage es un trabajo sobrado de calidad. A Vulture Wake intenta dotar al género del melódico de una madurez nunca vista. Una madurez que, por su supuesta inexistencia, se convierte en el tendón de Aquiles y en el blanco de todas las críticas que recibe el hardcore melódico. Este disco pretende gustar tanto a los amantes del skatepunk como a los del punk rock, pudiendo hacer que los más puristas de ambos estilos lo dejen guardado en el cajón de los olvidos, pero también dejando bien claro que este género no solo trata de canciones adolescentes de desamor o de trucos de skate.

 

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