Teenage Bottlerocket – Stay Rad!

Teenage Bottlerocket están de vuelta y eso es siempre motivo de celebración. Stay Rad! llega dos años después del Stealing the Covers (donde el grupo no presentaba material propio), y cinco años después de  su aclamado Tales From Wyoming. El nuevo trabajo llega en el momento perfecto para ser bien aderezado con tardes más largas y sonrisas primaverales. Estamos ante un trabajo que luce más que los tempranos rayos primaverales. Pillad vuestras gafas de sol y seguid leyendo.

Antes de nada, me gustaría plantearme si el título del disco es una declaración de intenciones, un imperativo o un leitmotiv. Sea como fuere, mantenerse en la cresta, molar y ser guay es siempre mucho más fácil si usamos a Teenage Bottlerocket como banda sonora de nuestra vida. Es complicado que tus vecinos no te pillen en casa bailando, cantando y saltando mientras escuchas las guitarras de “Death Kart” y su ritmo contagioso que te alegra el día. Es muy complicado no dejarse llevar y hacer el tonto cual Jim Carry y Jeff Daniels mientras escuchas la gran “Stupid Song” (mi favorita), y es casi imposible no cantar esa línea en castellano de “I’ll Kill You Tomorrow” donde, quizás influenciados por Miguel, el grupo usa (creo que por primera vez) nuestro idioma “voy a matarte mañana, la familia lo es todo”. Las amenazas en castellano, son mucho más amenazas.

El disco es un ejercicio perfecto de punk rock mezclado con esos toques pop que tan bien domina el grupo. Teenage Bottlerocket han logrado un sonido propio y explotar la fórmula no les hace aburridos o cansinos, al contrario, nos ofrece esa dosis de buen rollo necesaria para sobrevivir al gris día a día. Temas como “I Wanna be Your Dog”, primer adelanto del disco, tiene ya una clara denominación de origen. Una oda a nuestros amigos perrunos que al final se transforma en una canción de amor. “Wild Hair (Across my Ass)” y “Night of the Knuckleheads” también gozan de ese ritmo alegre y contagioso del que estoy hablando sin caer en ese círculo repetitivo que al final vicia el resultado. Fácil de decir, pero complicado de hacer.

Aún así, en Stay Rad! también hay lugar para otras melodías: “You Don’t Get The Joke”, “Anti – Social Media” o “The First Time I Did Acid Was the Last Time I did Acid” tiene un ritmo menos acelerado y un tanto más punk rock llegando a coquetear (muy suavemente) con un poquito del hardcore más azucarado. Si hablo de canciones más oscuras, no puedo dejar pasar “Creature from the Black Metal Lagoon”, un tema que por primera vez me traslada a la “banda hermana” de Teenage Bottlerocket: The Lillingtons. Esos riffs, ese punteo eléctrico e incluso el título, hacen que este tema perfectamente pudiera formar parte de Stella Sapiente. ¿Alguien más lo ha notado?. También merecen mención especial los dos temas más sentimentales del disco, “Everything To Me” dedicada al hijo de Ray, pilar indispensable de su vida con quien incluso tiene un show titulado “The Rock Star Dad Show”, y “I Never Knew” una preciosa manera de cerrar este disco.

Stay Rad! hace honor a su nombre y es una prueba clara de que Teenage Bottlerocket aún molan. Si no me crees, prueba a poner este álbum a todo volumen en casa y dime qué sucede. Posiblemente tu yo adulto y lleno de responsabilidades se convierta en un adolescente con energía y ganas de patinar. Inevitable. Por cierto, un último apunte, ¿alguien ha notado que la intro de “I Want to Kill Clint Carlin” es un flashback de la inmensa ” I Want to Conquer the World” de Bad Religion?. Ahí lo dejo, voy a ponerme “Stupid Song” y a saltar en la cama.

1 comment

  • Pedro 03/21/2019

    Yo creo que le falta algunas canciones mas rapidas, como pueden ser punk house of horros de otros discos, creo que son todas demasiado lentas y melodicas.
    Aun así es un buen disco

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