Punk In Drublic Fest @ Wizink Center ( Madrid)

Aún recuerdo cómo hace un año largo mirábamos con recelo a Europa por tener la suerte de recibir el Punk in Drublic Fest la primavera pasada. Aún recuerdo explotar de alegría con la noticia que nos sacudió el pasado mes de diciembre: Punk in Drublic Fest 19 en Madrid, Barcelona y Vitoria. Y también recuerdo lo mucho que deseaba que llegara Mayo para poder disfrutar de grupos que lo han sido todo para mí. Pues bien, como todo llega, la semana pasada pudimos recibir este homenaje itinerante al punk rock de los 90s. Yo tuve la suerte de estar presente en dos de las tres citas; Madrid y Bacerlona. Pero empecemos por el principio.

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El pasado catorce de mayo el sol golpeaba fuerte en la capital, como si fuera consciente de la necesidad que teníamos de cargar las pilas para una tarde/noche que prometía ser antológica. La explanada del, en otro momento (bien) llamado Palacio de los Deportes era un solarium gratuito para aquellos valientes que merodeaban por la zona a media mañana. La calma y tranquilidad que se respiraba antes de comer era una falsa realidad. Poco a poco, las terrazas de los alrededores se fueron llenando de (en su gran parte) treintañeros que repetían un ritual del siglo pasado. Camisetas de grupos, muchas de ellas sacadas de los altillos más recónditos y con logos y nombres de giras de otro siglo, deambulaban por los alrededores. El ambiente eres muy bueno, pero es cierto que nada agobiante ya que poco a poco los más valientes hacían cola para ser los primeros en entrar en un recinto que jamás se había visto en otra igual.

A las 17:00 de la tarde las puertas se abrieron para los más ansiosos. La organización había puesto un 2×1 en cervezas “artesanales” para la primera hora pero, e aquí uno de los fallos del festival: el sobretítulo de “music and craft beer” le va grande. Poca oferta cervecil, mejor me centro en la música. Los primeros en saltar a una oscuridad del Wizink que contrastaba con la luz y calor exterior fueron los locales Wild Animals. Muy experimentados y con tablas. Es cierto que están acostumbrados a tocar en otro tipo de escenarios, salas pequeñas donde el contacto con el público es una de sus mayores virtudes, y quizás por eso a mí se me hacía extraño verlos en el gran y elevado escenario del Wizink.  Aún así el grupo supo ser tal y cómo es, sin importarle el enclave donde tocaban y sonó de maravilla. Tocaron la mayoría de sus éxitos ;“Lost In Translation” o “Avocado” (entre otros) para un público que era una mezcla entre aquellos que sí los conocían y sabían a los que iban, y esos otros que estaban allí por otros motivos pero que acabaron disfrutando y descubriendo todo un señor grupazo.

Wild Animals (foto por Roberto Parodi)

Wild Animals (foto por Roberto Parodi)

 

El segundo grupo en salir a escena fueron los siempre divertidos Less Than Jake. Creo que es la primera vez en mi vida que veo a los de Gainesville en un espacio cerrado, lejos queda ya aquella primera vez en el Warped Tour 01 en Virginia Beach. El grupo siendo estando en forma y su show sigue encandilando a nuevos adeptos, estoy seguro de ello. El grupo contagia su buen rollo con sus caras, sus sonrisas y sus ritmos allí donde van.

Como uno a veces debe centrarse en disfrutar, os pasaré la opinión de mi compañero y amigo roberto sobre este concierto: Less Than Jake se presentaban en el Wizink con las ganas de ver a una banda que hacía tiempo que no pasaba por la ciudad. Tenían la difícil tarea de caldear el ambiente en una hora aún laborable y desde luego que dieron muestras de su calidad, pero su cometido se les quedó algo grande… o quizá yo me vuelvo cada año más exigente. Su actitud y setlist en el que incluyeron todos los himnos que pudieron meter en 40 minutos (“Plastic Cup Politics”, “The Science of Selling Yourself Short”, “All My Best Friends are Metalheads”…) fueron lo más destacable de una actuación que, por duración y sonido se nos quedó muy corta a casi todos. Ver a Less Than Jake en este line-up fue un regalo. Llevan la fiesta por bandera y fue un placer. Aquí mí “pero”: Señores promotores, traérnoslos en sala”. Suscribo su punto de visto y añado que “Jonhy Quest Thinks We’re Sellouts” es un tema que siempre disfruto a tope en directo. 

Less Than Jake ( foto por Roberto Parodi)

Less Than Jake (foto por Roberto Parodi)

Siguiendo con la opinión de Roberto, Mad Caddies entraron con fuerza y desde el minuto uno se pusieron en sintonía con el público. Estos tíos son una auténtica fiesta y a diferencia de la otra vez que les he visto en un escenario así de grande, supieron manejar la situación para dar un concierto notable destacando un Chuck impresionante a la voz y uno de los mejores juegos de vientos que el ska-punk ha dado jamás. El setlist se compuso en su mayoría de grandes himnos como “Leavin’”, “Road Rash”  o “Backyard” con los que el Wizink comenzó a enloquecer antes de los platos fuertes del día, y lo completaron con un par de versiones de su último álbum: “She” de Green Day y “…And We Thought That Nation -States Were a Bad Idea” de Propagandhi. Esto último es lo único que me chirrió de la actuación. Estas versiones, aunque me duela decirlo, me parecen malas hasta decir basta (opinión personal). Visto lo visto, todas las veces que veamos a Mad Caddies en Madrid serán pocas”. 

Mad Caddies (foto por Roberto Parodi)

Mad Caddies (foto por Roberto Parodi)

A eso de las 20:15, y ya con el pabellón lleno a rebosar, empezaba la traca final del festival. Lagwagon fueron los primeros en ponernos en contexto. Había una deuda pendiente con ellos, ya que la última vez que los vi, en el pasado Tsunami, el grupo no estuvo a la altura. Una vez superado el miedo que tenía al sonido del Wizink, toda la responsabilidad recaía sobre el grupo. El inicio fue directo y sin contemplaciones: “Coffee and Cigarrettes”, “After You My Friend” y “Falling Apart”. Así sí. El personal se volvía loco y cantaba todos los temas mientras aprovechaba que aún se podían despegar los pies del suelo. Caras de felicidad y mucha fiesta. Joey y los suyos disfrutaban en el escenario y los hits seguían cayendo: “Violins”, una “Sleep” coreada por todos los presentes o “Alien 8” nos devolvían a donde todos queríamos ir: los noventa. Pogos, cervezas volando y resbalones se sucedían mientras el concierto llegaba a su fin con una esperadísima “May 16” que fue tarareada como nunca. Lagwagon se habían redimido y con nota. Que pase el siguiente.

Lagwagon (foto por Roberto Parodi)

Lagwagon (foto por Roberto Parodi)

Entonces llegaron ellos. Bad Religion y su apisonadora de hacer punk rock perfecto y clavado. El ambiente que el grupo consiguió lograr durante su hora de concierto fuer simplemente alucinante. Poco importa que muchos de los presentes no estuviéramos para aguantar más de dos temas seguidos en el pogo, o que para esas alturas no pudiéramos despegar los pies del pegadizo suelo del Wizink. El grupo abrió con la inmensa “Them and Us”, pero a esta la siguieron la reciente “Chaos From Within” y la amada “Generator”. En menos de diez minutos el grupo nos tenía en la palma de su mano. Una de las curiosidades del setlist de estas fechas era escuchar en directo “The Dichotomy” de su disco Into the Unknown (1983), un tema largo y extraño que a mi se me hizo algo pesado para el directo que el grupo suele ofrecer. A parte de esto, los temazos fueron cayendo por sí solos y el repaso a su extensa discografía fue extenso.

Disfruté con “My Sanity”, me sorprendió (muy gratamente) escuchar “Henchman” y lo di todo con “The New Dark Ages”. La clase que tiene el grupo hace que el concierto pase volando. Otra sorpresa fue “Lose Your Head”, quizás el tema que más me está costando del último disco pero que poco a poco me está conquistado. El éxtasis llegó con  “American Jesus”, “Sorrow” y la encargada de cerrar, “Punk Rock Song”. Bad Religion llegó, triunfó y se marchó con la calma y tranquilidad de habernos ofrecido el precio de la entrada ellos solitos. Bestial.

Bad Religion (foto por Roberto Parodi)

Bad Religion (foto por Roberto Parodi)

La noche llegaba a su fin y NoFX tenía la complicada papeleta de levantar de nuevo a un público que se había vaciado de manera literal en el concierto de Bad Religion. No me gustaría tener que estar en la piel de Fat Mike aunque dudo que a él eso le llegara a importar. Lagwagon ya sufrió las consecuencias de tocar tras Bad Religion en el Tsunami, y NoFX se disponía a hacer lo mismo. Crónica de una muerte anunciada. Si encima, el grupo se dedica a hacer eso tan suyo de charlar y hacer gracias entre tema y tema, la conexión con el público se pierde, y las rodillas gastadas del, ya veterano, respetado no responden. El setlist que ofrecieron fue más o menos (y por desgracia) ese que suelen presentar últimamente en festivales. No es malo, pero no enlaza temazos que te hagan subirte a la nube y dejarte llevar. Una de punk, y otra de trompeta.

Sonaron temas épicos como “Dinosaurs Will Die”, “Murder the Goverment” o “Linoleum”, pero por algún motivo, cuando el grupo encontraba entrega, se empeñaba en desconectar como buscando tranquilidad. Curioso cuanto menos. “Mattersville”, “72 Hookers”, “I Don’t Like Me Anymore” o “Seeing Double at the Triple Rock” (qué manía la tengo), también sonaron. Personalmente me hizo mucha ilusión escuchar “Herojuana” (una de las canciones favoritas de Nofx) y “It’s My Job to Keep Punk Rock Elite”. Curiosamente, cabe destacar ese momento extraño (cuanto menos) en el que alguien de la organización interrumpió el concierto para pedir calma a un público que de por sí estaba bastante calmado. “When did punk rock become so safe?”. El concierto y, por ende, el festival se acabó con una “Kill All the White Man” que demostró que el público tenía ganas de más.

NoFX (foto por Roberto Parodi)

NoFX (foto por Roberto Parodi)

Habíamos esperado meses para este 14 de mayo, y se había pasado volando. En cuento a la organización, una pena que este “festival” se llevara a cabo en el Wizink. El sonido, al que tenía miedo, resulto ser muy positivo, pero las barras, la seguridad y todo lo que conllevaba la realización del evento corrió por cuenta del pabellón. Como resultado, precios elevados, poca oferta, problemas a la hora de fumar y una oscuridad que no procedía en un día/ una noche que era totalmente veraniega. El concepto de festival se perdió y pudimos disfrutar de una sucesión de conciertos. Conciertos que amamos y nos hicieron disfrutar de lo lindo. Una cosa no quita la otra.

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Desde CMFFG Punk queremos agradecer a HFMN, y especialmente a Joan, el trato y las facilidades recibidas. También agradecer a nuestro ya habitual fotógrafo Roberto, no dejéis de seguirle en las redes sociales : Robbie Ramone, y a todos los que vimos el pasado martes y con los que compartimos cervezas, pogos y sonrisas en una fecha que tardaremos en olvidar. En breve la crónica de lo acontecido en Barcelona, que no es ni mucho menos, más de lo mismo.

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