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Bodyjar – New Rituals

Lo primero que me llamó la atención de la vuelta de los buenos de Bodyjar fue la portada de su nuevo trabajo, New Rituals (2022). Nada más verla me trasladó de golpe a aquella del mítico Rev (1994) de Ten Foot Pole. Dicha similitud es bastante fácil de apreciar y puede que sea una pista de por dónde van los tiros. Misma idea, diferentes momentos, y la música que más nos gusta como nexo de unión.

Musicalmente hablando, Bodyjar no han acusado el gran parón al que los australianos se han sometido, y han lanzado un disco fresco, melódico y con sabor a los noventa, ¿alguien lo dudaba? – yo no. El comienzo del álbum es simplemente apoteósico con la que es y será (posiblemente) una de las canciones del año; «Burning Truth». Un auténtico himno que lo tiene todo.

A esta le siguen «Billy» y «Get Out of my Head» dos escuderas de lujo que demuestran que la rabia (presente en la primera), y las melodías (sin duda el punto fuerte de la segunda), pueden ir de la mano y ser grandes compañeras. Ahora bien, siendo honestos, es cierto que ese comienzo tan abrumador hace que el resto del disco no supere ese clímax melódico de esos primeros nueve minutos, cosa que no teniendo porqué ser negativa, sí frena un poco el proceso de escucha de este trabajo.

Aún así, no me malinterpretéis, Bodyjar siguen llevando la bandera de otra época a lo largo de todo el disco. Temas más pausados y más maduros, pero que huelen a bandas de antaño como Lit, de la cual no puedo evitar acordarme al escuchar «Surrender». La banda también se aleja de la melodía fácil y experimenta en cortes como «Big Shot» o «Be the One», cortes que ganan a cada escucha.

El final de New Rituals no hace más que refrendar lo anteriormente suscrito. Siendo este un gran cierre compuesto por la rockera «Tongue», la coreable «Reaction» y la compleja «When the Starts Go Out», no es capaz de superar a la delantera que parece en la punta de esta alineación.

Conclusión: En un momento social en el que lo antiguo se convierte en lo nuevo, la vuelta de grupos como Bodyjar es un caballo ganador. Si encima esta es con un disco tan completo como New Rituals, las puestas se doblan sin pestañear. Nuevos rituales con la esencia de lo siempre, esa esencia de la que (probablemente) nunca nos separaremos por elección propia.

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