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Cock Sparrer + Rude Pride @ Sala But (Madrid)

Hay conciertos de esos que solo pasan una vez en la vida, de los que esperas y esperas que lleguen porque pillaste la entrada al segundo uno de enterarte, de esto que parece que no van a llegar nunca y que, además, tienen pinta de haberse dado en el momento perfecto.

Cock Sparrer, la banda formada en 1974 en Upton Park, Londres, con el ya desaparecido estadio Boleyn Ground de fondo y el corazón profundamente “Hammer”, nunca había pisado un escenario madrileño tras 46 años de carrera, si bien algunos afortunados habíamos podido verlos en lugares como Vitoria (Gasteiz Calling) o Barcelona (Barna’n’roll) hace no mucho tiempo atrás, lo que convertía a este bolo en algo realmente especial para todas las personas que hemos crecido y madurado en el punk con los británicos, haciendo la gira Back to the Clubs una de las más especiales para la ciudad de Madrid.

La velada había sido anunciada como una de las grandes del año, siendo el invitado una de las mejores bandas de oi! nacional, Rude Pride, y hacia que a algunos nos invadieran los nervios ya desde la hora de la comida. Llegamos a la sala BUT sobre las 19:55, y ya desde el inicio pintaba a noche grande, habiendo una cola gigantesca que llegaba más allá de la esquina del edificio de todos los que esperábamos entrar para ver a los encargados de abrir el evento.

Rude Pride (foto por Roberto Parodi)

Tras muchos años viendo conciertos, y ya siendo conocedor de como suele tratar el público de Madrid a los teloneros en cuanto a niveles de asistencia, lo de Rude Pride fue un auténtico pelotazo, arrancando cinco minutos tarde con la sala a reventar desde el inicio, con una actividad altísima en el pit y con los locales tocando a un ritmo altísimo, siendo el mejor bolo de Rude Pride a nivel sonido que yo haya visto, y ya van unos pocos.  Los del sur de Madrid tocaron todos sus clásicos, uno tras otro, como puñales que se clavaban en nuestros oídos, transmitiendo el espíritu skinhead de Madrid y haciéndose uno con la sala, llegando incluso a tocar unos minutos al más puro estilo moonstomp del ska sesentero, que personalmente, me pareció uno de los mejores momentos del concierto. Los que no hayáis disfrutado nunca de ellos, hacerlo, porque esto se acaba. 

Rude Pride (foto por Roberto Parodi)

Tras la absolutamente brutal apertura de la noche de Rude Pride, la sala estaba inquieta, con muchísimo movimiento en las barras que antes de que empezará el concierto principal, ya se había quedado sin cerveza de grifo, y con un público entregadísimo. 

Sobre las 21:30 empezaron a sonar las sirenas mientras Cock Sparrer hacia su entrada en escena aclamados por la totalidad del público, y empezaba a sonar “Riot Squad”. A partir de aquí, el bolo ya queda para la historia. Los británicos son una masterclass de como hacer las cosas para las bandas más jóvenes, y el principio del bolo fue para coger bolígrafo y libreta y apuntar hasta como respiraban, ganándose a todo el público desde el segundo uno.

A “Riot Squad” le siguió “Watch your back” y probablemente, mi tema favorito de Cock Sparrer, “Working”, iniciando el concierto con tres temas de su joya de la corona, el Shock Troops, disco editado en 1982, y desde mi punto de vista, uno de los mejores LPs del punk rock británico e internacional, y creando con ello uno de los mejores ambientes de concierto que haya visto en una sala madrileña, con unos pits rápidos llenos de abrazos y saltos, gente de generaciones bastante anteriores a la mía dejándose la garganta y haciendo a la sala cantar y sudar como uno. 

Cock Sparrer (foto por Roberto Parodi)

El concierto siguió con un mix entre “Teenage Heart” y “Droogs don´t run”, que acabo enlazando con el “One by one”, con un estribillo que retumbó en todo el barrio de Malasaña, que no fue capaz de recuperarse con el “What´s It like to be old” y el “Nothing Like You”, con un Colin McFaull al micrófono con una energía desbordante, haciendo cantar en ambas al público, tónica que seguiría durante todo el concierto, haciéndonos parte a todos de lo que estaba sucediendo encima del escenario, siendo un concierto de Cock Sparrer y mil gargantas al unísono con ellos. Tras esta batería de himnos, calificativo con el que se puede apelar a gran parte de los temas de los británicos, le siguió “Gonna Be Alright”, “Suicide Girls”, tema que cerraba el Here We Stand del 2007, seguida de “A.U”, con su pegadizo estribillo, cerrando esta sección con el ya legendario “Running Riot”, que daba inicio al final del concierto.

A partir de aquí, sonaron todos los himnos más reconocidos de los de West Ham, convirtiendo la sala en una orgia de saltos, abrazos, empujones, gente fuera de si cantando absolutamente todo, cervezas volando y puños levantados. Las causantes de esta auténtica jungla fueron “I got your number”, “Because you´re Young”, “Take’em all”, con Steve Burgess usando literalmente su bajo como una metralleta apuntando al público, y con un momento de sing alone del público que fue absolutamente mágico, para cerrar la batería de temas con “Where are they now?”, para retirarse a tomarse un respiro. Con la edad y energía que gastan, no puedo más que expresar mi total admiración a ellos, así como gratitud por seguir saliendo a tocar como el primer día.

Cock Sparrer (foto por Roberto Parodi)

Tras un parón de varios minutos salieron de nuevo con el “Argy Bargy”, para cerrar el show con la ya míticas “England Belongs to me” y “We’re Coming Back”, con muchísimos sing alones y muestras de gratitud, cerrando el concierto por todo lo alto, y esperando para hablar con los fans y repartir multitud de púas y setlist que había por el escenario. 

Con punto curioso de esta crónica, intenté conseguir un setlist pero no fue posible, y acabé preguntando a un hombre, que iba con su señora, si podía fotografiar el suyo. No solo me dejó hacerlo, si no que acabé hablando con ellos durante cerca de diez minutos. Esta entrañable pareja estaba jubilada y tenían 70 y 68 años respectivamente, habían estado todo el concierto en primera fila, y el (no recuerdo su nombre), me comentaba orgulloso que venían de Manchester, y que estaban siguiendo toda la gira por Europa, que ya tenían todas las entradas. Por supuesto, de mayor quiero ser como ellos. 

Si has llegado hasta aquí habrás notado mi entusiasmo y fascinación por lo vivido el pasado sábado 22 de Febrero en la sala But con estos chavales de Londres, y es que puedo afirmar que, en mi ya no tan corta vida, este ha sido uno de los mejores conciertos en sala que he visto y probablemente veré en Madrid.

Cock Sparrer nunca decepciona. Ojalá duren bien y mucho, porque el día que falten, el cielo del punk rock perderá una de sus estrellas más brillantes. 

Nuraghe – Ubuntu

MILFS – Homónimo