in ,

Millencolin – For Monkeys (20 aniversario)

Cierra los ojos. Piensa en uno de tus grupos favoritos, y recuerda qué tema y qué disco fue el primero que escuchaste de ellos. A buen seguro que tu cara estará esbozando una ligera sonrisa y tendrás un sentimiento mezcla de nostalgia, agradecimiento y felicidad. Si hago ese ejercicio pensando en Millencolin, muchas cosas se me pasan por la cabeza; los 90, la universidad, los cortos anchos dickies y Burning Heart Records. Pero sobre todo, lo primero que se me viene a la mente es el  For Monkeys.

Considero que este disco no solo me presentó a cuatro suecos que hacían del melódico una droga de la que no me podía despegar, sino que también me introdujo de lleno en una escena nórdica de la que abusé sobremanera a finales de los 90. Era demasiado joven para que mi cliché fuera Life on a Plate (1995) y demasiado curtido como para dejarme impresionar por Pennybridge Pioneers (2000). Por lo tanto este disco se cruzó en mi vida en el momento perfecto (quizás un año después de su lanzamiento) justo cuando más hambre musical tenía. Y me la sació de golpe. Ahora For Monkeys cumple 20 años y este tributo es más que merecido.

Ya había coqueteado con el grupo alguna vez en Madrid Rock, teniendo entre mis manos los eps de The Story Of My Life (1995) y Move Your Car (1996), atraído principalmente por unas carátulas peculiares que hicieron que al final no los llevara conmigo a casa. Craso error. Hoy en día piden por ellos más del doble de lo que valían en su precio. Siempre tuve curiosidad por saber qué significaba el nombre del grupo y qué tipo de música hacían. Y unos años después, viviendo ya en Salamanca, di con este disco en una de las ,curiosamente, últimas tiendas Tipo que ha tenido este país. Esta portada sí me llamaba, y me dispuse a acabar con esa curiosidad que me estaba matando. ¿1.800pts?, posiblemente algo así fue lo que tuve que dar a cambio. Pecata minuta si tenemos en cuenta cuánto me ha dado este álbum de vuelta.

El destino quiso que «Puzzle» fuera la primera canción que escuchara de Millencolin. No creo que haya ninguna mejor como carta de presentación ya que el mismo grupo se presenta en dicho tema y nos cuenta su historia hasta este su tercer album de estudio. «El placer es mío» pensé a mitad de canción

¿Qué es Cialis? cialis efectos secundarios Al buscar asesoramiento médico profesional y explorar las opciones de tratamiento, los hombres pueden recuperar su salud sexual y recuperar la confianza en el dormitorio..

Al aumentar el flujo sanguíneo a los tejidos del pene, Viagra facilita la consecución y el mantenimiento de una erección firme, lo que permite a los hombres mantener una actividad sexual satisfactoria. viagra contrareembolso alicante La Viagra, también conocida por su nombre genérico sildenafilo, es un medicamento que pertenece a una clase de fármacos denominados inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5)..

Beneficios del tratamiento con KamagraContiene el principio activo citrato de sildenafilo, que actúa aumentando el flujo sanguíneo al pene, lo que permite a los hombres lograr y mantener una erección durante la estimulación sexual. kamagra opiniones.

. «Lozin’ Must» fue la confirmación de lo que estaba por venir y el primer videoclip que vi del grupo. Pero es que «Random I Am» me voló los sesos. Literal. Esa velocidad con la que Nikola clavaba la melodía, su energía y ese organillo esbozando ska, me hacía cantar su estribillo día y noche. Una pena no haberla oído nunca en directo.

Es realmente complicado resaltar una sola canción de este trabajo, ya que según el momento o el ánimo solía cambiar de predilecta. «Boring Planet» es todo lo opuesto a su título, «Twenty Two» es un himno generacional que en su día me hizo preguntarme cómo sería llegar a los 22. Ha llovido mucho, pero su estribillo aún representa alguna que otra duda en mi ya bien cumplida treintena. «Trendy Wings» fue una lección que llegó justo a tiempo y de la que creo que siempre he estado orgulloso: no tengo pintas, ni las necesito para estar en esto. «Otis» es simplemente uno de los mejores medio tiempos que he escuchado dentro del genero. Y no queda ahí la lista ya que el cierre del disco está tremendamente bien rematado por «Lights Out», «Entrance At Rudebrook» y «Lowlife». La primera quizás es una de las canciones con más tralla del grupo, la segunda te hace bailar aunque no tengas ni idea, y la última tiene un ritmo y un estribillo que sabe al Millencolin que todos queremos recordar.

Soy consciente de que este disco es, quizás, el gran olvidado por parte del público. También, y siempre bajo mi punto de vista, el más infravalorado, y el mejor del grupo. Aún así, estoy seguro de que a más de uno de vosotros y vosotras os hará ilusión cerrar los ojos, pensar en Millencolin y recordar este puñado de temas que nos marcaron en su día y que están a punto de cumplir viente años. Solo me queda pedir al grupo que, por favor, no decida hacer una gira tocando este disco en su totalidad. Viendo lo visto, y presenciando sus últimos conciertos, prefiero ponerme el For Monkeys en mi tocadiscos y recordar a todo lo que sus canciones me traslada. Gracias.

Martha + Radiator Hospital + Onsind + Just Blankets @The Hope and Ruin (Brighton, UK)

Feos por Naturaleza (Entrevista a Water Rats)