in ,

The Destroyed Room – The Dark Of The Sun

El éxito de un grupo es equiparable a la suma de una serie de factores (y valores) que hacen que al escuchar uno de sus temas,  no puedas evitar esbozar una ligera sonrisa y que sientas una sensación de plenitud al escuchar dicha canción. El orden de esos factores no afectan al resultado final, pero la falta de alguno de ellos puede convertirse en ese juez severo que manda a la banda al otro lado de la delgada línea que separa lo que nos gusta de aquello que no nos convence. 

Partiendo de la base (a veces no tan obvia) de que una buena voz y unos buenos músicos pueden ayudar, no debemos dejar de lado algo quizás mucho más importante, como la capacidad de transmitir lo que sientes, lo que haces y lo que has creado. Ahí es donde entra en juego esa palabra que tanto nos gusta en esta escena: sentimiento. Lo primero (calidad) se puede lograr con el tiempo, duros ensayos, cambios en la formación … lo segundo (sentimiento) es algo que, bajo mi punto de vista, se tiene o no se tiene. Y de eso The Destroyed Room van sobrados.

Mucho ha llovido ya desde que, allá por el 2009, me hiciera con la maqueta de estos cuatro amigos de Barcelona y escuchara canciones tan bellas como «This Is Not Texas (But We Can Still Get Lost Here)» o «Memories Bite Like Rats». Por aquel entonces el grupo tenía un sonido casi acústico que me supo transmitir y enganchar desde el primer momento. Fue entonces cuando me juré que no les perdería la pista. Y así ha sido. He ido disfrutando con todos y cada unos de sus Eps, de sus colecciones de canciones y de sus cassettes. También lo hice con su primer larga duración, The Magic Indian Scene (2012) donde dieron otro giro de tuerca con temas como «San Geronimo In The Morning» o «And That Night Never Happened» (posiblemente mi favorita de todas sus canciones). Y así, dos años después, llegamos aquí, a la presentación de The Dark Of The Sun, segundo Lp del grupo.

El título de este segundo trabajo nos da una ligera pista de por donde van las directrices del grupo. En Caso de que no estemos muy avispados, no pasa nada, el arranque de «The Waiting» y su letra nos lo deja muy clarito. Estamos ante un disco de rock con mayúsculas. Nueve cortes en los que el grupo nos muestra una capacidad de evolución que para sí quisieran otros. Un disco donde se prueban nuevos registros, como es el caso de «Teenage Werevolves» un tema con sonido más oscuro de lo habitual y que empasta perfectamente con el resto. «Two Souls On Fire» e «In Hope» son The Destroyed Room en esencia pura, solo tenéis que escucharlas para comprobar por vosotros mismos esa capacidad de trasmitir que les hace únicos.

El clímax rockero de este disco se alcanza, sin lugar a duda, en el corte número cuatro,«Higway II». Rock ‘n’ roll y autopistas, ¿quién da más?. «Turning A Blind Eye» es un medio-tiempo que alza la voz para criticar la situación actual de una sociedad alienada y conformista. Si seguimos avanzado, encontramos una «intrusa», y es que «Baby Tooth» parece haber sido sacada de aquellas primeras maquetas que consiguieron enamorarme, siendo lo mejor de todo que lo ha vuelto a hacer. Temazo.

Como broche final nos encontramos con algo que ya viene siendo habitual, una canción donde el grupo remata de manera perfecta todo lo elaborado en los ocho cortes anteriores. Y es que «Don’t Ever Change» (canción más larga del disco con 07:10 minutos) es una preciosa (y triste) canción de amor, donde a partir de su ecuador la banda parece liberarse, dejarse llevar y regalarnos una descarga instrumental que nos deja con un sabor de boca exquisito y hambrientos de más.

Desgraciadamente, The Destroyed Room se despiden de nosotros este viernes 13 en la sala Wurlizter, Madrid. Ojalá esto sea un hasta luego y de ningún modo un adiós. Será el último concierto del grupo, pero sus canciones siempre estarán con nosotros. Gracias por todo The Destroyed Room, espero que os vaya genial en todo lo que decidáis emprender. Desde CMFFGP os deseamos mucha suerte. Yo pienso seguir enganchado a vosotros porque me transmitís algo que no muchos otros grupos me transmiten y eso, para mi, es música en estado puro.

«I’m alredy missing all the things I still don’t know about you». Red Pencil Sharpner. The Destroyed Room.

Ellas son como un demonio con cerebro.

Relación Entre Iguales (Entrevista a Duelo)