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Teenage Bottlerocket – Tales From Wyoming

Cuando el río suena, agua lleva. Y eso es lo que apetece justo al escuchar este disco de Teenage Bottlerocket: irte al río, a la piscina, a la playa o a la charca del pantano. Eso o patinar, pero para esto último no tengo ni idea ni edad, así que mejor me quedo aquí y os explico el porqué de tan manido refrán. Como muchos de vosotros sabréis, varios son los rumores que colocan a algunos integrantes de este grupo dentro de la formación de los enmascarados más romanticones del pop punk, Masked Intruder. Pues bien, intencionadamente o no, este disco va a hacer que aumenten dichas especulaciones.

Siempre bajo mi punto de vista, este Tales From Wyoming es el split perfecto que ambas bandas jamás tuvieron. Como si de dos actos perfectamente diferenciales  se tratase, el disco puede dividirse en dos partes capaces de ser compañeras inseparables y de formar un conjunto que rezuma frescura y primavera por los cuatro costados. ¿Estamos hablando del Ying y el Yang del pop punk? No. Hablamos del amor y del skate. Los dos ejes sobre los que se sustenta esta tabla musical para hacer todos esos ollies que servidor no sabe hacer. Al fin y al cabo, tanto en el amor como en el skate, todo se resume en lo mismo: hacer trucos.

El principio de este disco es totalmente intruder. Tres temas compuestos por cupido, con melodías limpias y frescas que enganchan a la primera. «I Found The One» te atrapa y te sube a la nube para que «Nothing Else Matters (When I’m With You)» te remate mientras el grupo homenajea, nada más y nada menos que, a Metallica. Sin duda una de las canciones más originales y divertidas de lo que va de año. Y más pegadizas (avisados estáis). «They Call Me Steve» y «It’s Been Too Long» también forman parte de este equipo.

Los aficionados a Teenage Bottlerocket de toda la vida andarán preguntándose en este punto donde anda el sonido de antaño. Pues bien, es en el corte número cinco donde este empieza a hacer acto de presencia. Con «Dead Saturday» aparece ya ese toque y esos acordes más propios de chupas de cuero y chapas que de pasamontañas de colores. «Too Much La Collina» ya es una canción 100% Teenage Bottlerocket con un título muy Adolescents. «Haunted House», primer single del disco, es un medio tiempo que, lejos de meter miedo, se convierte en tu mejor amigo de trucos. Y para rematar este equipo de canciones, nos encontramos con las dos más rápidas y gamberras del álbum: «Bullshit» y «Wanna Die». En total poco más de tres minutos donde la palabra punk luce en todo lo alto.

Tal vez sea el sol que ya asoma, las ganas de primavera o la frescura de su sonido, pero a mi este Tales From Wyoming me ha parecido un disco tan entretenido y pegadizo, que no me ha hecho falta moverme de delante del pc para, incluso, disfrutar escribiendo esta reseña. Teenage Bottlerocket, tal vez incitados por los constantes rumores, han sabido jugar a dos bandas y han ganado la partida. ¡Retadlos si os atrevéis!

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